Quiénes Somos

 

La Voz de la Esperanza es una de las instituciones emblemáticas de la Iglesia Cristiana Adventista que, a través de los años, ha ido consolidando
su acción evangelizadora en todo el mundo, contribuyendo a mejorar la calidad de vida de todos aquellos que, a través de sus programas radiales, televisivos, cursos por correspondencia e Internet, han tenido la posibilidad de conocernos.

Fundada el año 1929 por la SDA (Iglesia Adventista del Séptimo Día) en EEUU, con el nombre de ‘Voice of Profecy’, emitió sus primeros programas en español, en noviembre del año 1942, bajo la dirección del Dr. Braulio Pérez Marcio, con el fin de atender las inquietudes espirituales, sociales y familiares, así como las que tienen que ver con nuestra salud buscando siempre, en la Palabra de Dios, las únicas respuestas válidas que Dios, como Creador y Sustentador nuestro, puede ofrecernos.

Actualmente los cursos gratuitos por correspondencia e Internet, ofrecidos por La Voz de la Esperanza, atienden a millones de personas, a través de sus 140 escuelas afiliadas alrededor del mundo, utilizando para ello más de 100 idiomas y dialectos, así como a través de Internet en:

En España las primeras emisiones radiales y los cursos bíblicos, de salud y de familia por correspondencia comenzaron a finales del año 1953. Desde esa fecha, miles de alumnos se han graduado siguiendo alguno de los cursos gratuitos que actualmente ofrecemos tales como:

Esta labor de difusión corresponde a la vocación de servicio que la ha caracterizado vinculando, a los oyentes y seguidores de los cursos por correspondencia, con los principios ético-sociales y familiares que propone el cristianismo basado en las Sagradas Escrituras; no limitando su actividad al ámbito de lo espiritual, sino ofreciendo también una mejor calidad de vida mediante hábitos saludables y la recuperación de los valores humanos y familiares.

Nuestros mensajes radiales, televisivos y nuestros cursos por correspondencia e Internet son un llamado a vivir, con gozo, la bendita esperanza de la pronta venida de nuestro glorioso Salvador, tal como lo expresa el Apóstol Pablo:

Cristo en vosotros, la esperanza de la gloria. (Colosenses 1: 27)